“Siempre he creído que la conciencia limpia es
lo único que nos llevamos a la tumba. Aunque hasta llegar a ella hay que pasar
por la vida, y de esa vida nadie sabe nada.”. "Un largo silencio" Ángeles Caso
PD/Estas dos últimas semanas, en mi entorno familiar más próximo, han sido horribilis , un ictus y dos fallecimientos te hacen pensar sobre la vida y la muerte.
“Se cometen crímenes por alguna de estas tres
razones: por amor, por dinero o por poder. Raramente mata nadie por honor, y
mucho menos por justicia poética, cuando
esto ocurre, estamos ante un romántico, no ante un asesino”.
Es una cita de Andrés Trapielloen su obra “Los amigos del crimen perfecto”, como lector de novela negra, llamada también
policial o de intriga, me ha parecido interesante reflexionar lo que dice. En los cientos de libros que he podido leer, no recuerdo ningún caso, siempre hay
algo poco noble en el asesinato aunque, en un principio, esté bellamente revestido de
honorabilidad.
Esta novela, que encontré en una librería
de viejo, recibió el Premio Nadal del año 2003, pese a ello nada que ver con Chandler o
Hammett aunque se deja leer.
“Duelo
a garrotazos” es una de las pinturas negras de Francisco de Goya
pintadas entre (1819-1823) para adornar las paredes de la que posteriormente sería
su casa “la Quinta del Sordo”.
En ese cuadro se nos dibuja como una sociedad cainita, siendo nuestro juego
favorito el llegar a las manos con nuestros familiares, amigos o vecinos,
nuestra historia así lo cuenta y lo más próximo es la incapacidad de negociar
un acuerdo político por nuestros representantes, llegando a decirse que, “Pedro Sánchez no podría dormir si tuviera ministros de Podemos”, comienza
una guerra a garrotazos hasta el día 10 de Noviembre que volveremos a repetirla
si no se dan los resultados esperados por los políticos o los poderes fácticos.
Junto con Goya, otro poeta, que tuvo que
salir por patas, Antonio Machado
escribió:
Hoy va de cine, pero no de cine como lo
entendemos normalmente, es una película que me llega vía blog del Sr. Juez Calatayud que dice:
“Recientemente me encontré con mi amigo
Juanlu por Granada y me alegró el día. Bueno, me alegró varios días. Ese
es el mayor superpoder de Juanlu (porque tiene varios): la alegría de vivir.
Tiene una discapacidad del 96%, pero con el apoyo de su hermano Óliver,
se hizo los 800 kilómetros del Camino de
Santiago en su silla de ruedas. Chavales, dejaos de retos virales y esas
chorradas, y aprended de él, que bate retos y récords a diario.
La última vez que
estuvo en el juzgado coincidió con varios de mis ‘choricillos’ y le regalé una
gorra de ‘poli’ para que los vigilara. Nos partimos de risa.”
La
historia de este chico, Juanlu y su hermano Oliver, la había conocido, en un principio,
gracias a los medios de comunicación que informaban de la aventura que iban a
iniciar; no sabia si habían alcanzado su objetivo, gracias al Sr. Juez , pude conocer que lo habían logrado.
En la película, o documental, puede definirse de ambas maneras, podemos ver lo
insignificante que es el hecho de preocuparse de esas grandes tonterías y no fijarnos en los pequeños detalles que son los importantes y que dejamos al margen de forma diaria. Seguro que ganarás una hora viendo la película/documental, te reirás, llorarás
y la disfrutarás, ya me diréis.