Hasta no hace
mucho Europa tenía a su primo Zumosol que lo defendía de todo, ese primo ha
encontrado a otro amiguito, que está limitando con Europa, y en ambos se han
junto “el hambre con las ganas de comer”, uno se quiere comer Canadá el otro
todo lo que pueda de Europa, lo que quieren en resumidas cuentas, es repartirse
el mundo, vamos, que se han juntado dos locos.
Mientras tanto ¿Qué hace Europa? No voy
a referirme a la derecha más simplona que apoya esa amistad, el desafío es para
las izquierdas y los que están centrados, pero ese desafío pasa por la sociedad
civil, en particular por los movimientos sociales progresistas, por la juventud
solidaria y la propia intelectualidad, bastante callada, salvo excepciones. El
dilema está entre autoritarismo regresivo e imperialista lleno de racismo e insolidaridad o democracia social,
cooperativa e igualitaria. La población europea dirá. No podemos ni debemos
equivocarnos y dudo que la solución sea la armamentística.